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RECUPERA EL PLACER EN TU VIDA COTIDIANA E IDENTIFICA AQUELLO QUE TE PERMITIRÁ CONSTRUIR UNA SEXUALIDAD FELIZ

Atrévete a conectar con la alegría, el placer y el gozo para poder ser artífice de tu propio modelo de sexualidad, tan único y personal, como tu huella dactilar.

La percepción que tienes de la felicidad sexual está delimitada por tus creencias sexuales.

Tu definición de sexualidad depende de todo lo que has aprendido sobre el sexo, los cuerpos, la desnudez, las relaciones sexuales, el erotismo, la pareja, las mujeres, los hombres, las prácticas sexuales “normales”, el deseo, el placer, el amor, la vergüenza, el miedo y la culpa.

Tus creencias definen la manera en que vives tu sexualidad. Por eso es tan importante que conozcas e identifiques lo que significa para ti “Sexualidad”.

Ya que sexualmente, te comportarás en coherencia a ese sistema de creencias que has desarrollado a lo largo de toda tu vida (incluida tu niñez y adolescencia, el momento presente y todas las vivencias erotico-sexuales que has tenido con otras personas).

Ese sistema de creencias es lo que conforma el modelo de sexualidad que hoy estás experimentando. Si tú estás conforme con tu vida sexual, lo más probable es que las creencias acerca del sexo y las relaciones sexuales que posees te harán sentir emociones placenteras, agrado y expansión cuando lleves a cabo las prácticas sexuales que acostumbras. Sin embargo, sentirás malestar y displacer cuando tus creencias sexuales te limiten, te bloqueen y te aprisionen en una vida sexual que no desea tener.

“Por lo tanto, serás el o la amante que tus creencias te permitan ser”

El autoconocimiento es el arte de conocernos a nosotros mismos identificando aquello que nos hace únicos y diferentes.

¿Por qué es importante que te conozcas a ti mismo en el ámbito sexual?

Porque es a través de la autoobservación, la autoexploración y la autorregulación emocional que podrás disfrutar del sexo con plenitud.

Cuando te empiezas a mirar y a aprender de ti mismo, desarrollas habilidades supremas, es decir, comienzas a volverte un experto en ti mismo y en lo que despierta tu entusiasmo, en lo que te provoca sensaciones agradables y te genera vitalidad en tu vida cotidiana.

Reconoces cada zona de tu cuerpo (tus olores, sabores, texturas y formas) y no te asustas ni te avergüenzas de las reacciones que tu cuerpo provoca.

Identificas tu manera tan única y particular de funcionar en el mundo (es decir, cómo piensas, sientes y te comportas en el terreno sexual).

Aprendes a valorarte así tal cual eres, con tus cualidades y características que te hacen “tan tú” (alejándote de cánones de belleza y estereotipos de género).

Aceptas tus dificultades y limitaciones, sin sentirte menoscabado/a porque puedes reconocer que también son partes de ti.

Eres consciente tanto de lo que te gusta como de lo que no te gusta sexualmente. Siendo capaz de acercarte a lo que te da placer y comodidad; y alejarte de lo que te provoca dolor y malestar.

Tomas el control de tu placer porque has aprendido cómo disfrutar, cómo despertar tu deseo sexual e incrementar tus niveles de excitación.

Eres capaz de reconocer tus límites y sabes lo que puedes dar y lo que buscas recibir.

Empiezas a elegir compañeros/as sexuales más compatibles con tus necesidades. Así como también comienzas a llevar a cabo prácticas sexuales que sólo te reporten satisfacción y seguridad.

“Si quieres sentir plenitud sexual, primero necesitas hacerte experto/a en encontrar placer en lo cotidiano. De lo contrario te perderás de todas las sensaciones

que tu cuerpo te entregue en el momento en que compartas una experiencia sexual contigo mismo/a o en compañía”

Esta es la cuestión, independiente de tu identidad sexual, necesitas cuestionar tus creencias y hábitos sexuales para construir tu propio modelo de sexualidad y ser artífice de tu felicidad sexual.

Estarás de acuerdo en que existe un doble discurso con respecto a la sexualidad. Los medios de comunicación nos bombardean con información hipersexualizada, pero hablar de nuestra propia sexualidad ¡que ni se nos ocurra!

De hecho, existe la tendencia de hablar de sexo y de las prácticas sexuales de otros, pero no de nosotros mismos.

Se comenta mucho en las redes, sin embargo, nunca hablamos de lo que cada uno de nosotros experimenta (física, emocional y mentalmente) cuando tenemos encuentros sexuales.

No comentamos lo que no nos resulta como queremos o lo que nos genera dolor o nos provoca conflicto en la intimidad. Nos guardamos muy “para nuestros adentros” las dificultades e insatisfacciones sexuales que tenemos.

Cargamos con ese peso en soledad y ocultamos las inseguridades que todo esto puede provocar en nuestra autoestima e impactar en nuestra relación de pareja.

La sexualidad se aprende como todo en la vida, del mismo modo que se aprende a besar, a acariciar, a masturbarse, a tener orgasmos y a expresar lo que nos pasa en la cama. Por lo tanto, puedes re-aprender a disfrutar de tu sexualidad, del sexo y de las relaciones sexuales.

Si aprendes lo que a ti te proporciona placer podrás experimentar una vida sexual más satisfactoria. Si logras comunicar aquello que sientes y vives cotidianamente, podrás compartir encuentros erótico-sexuales más deliciosos.

Soy Claudia Ferrer, Psicóloga Clínica, Terapeuta Sexual y de Parejas. Fundadora de Sexualidad Feliz.

Desde el año 2003 acompaño a mujeres, hombres y parejas que se sienten insatisfechas sexualmente o que presentan dificultades en sus encuentros íntimos a que recuperen su bienestar y co-construyan su felicidad sexual.

Soy psicóloga por vocación y trabajo en el área de la sexualidad por convicción. Sueño con que todos podamos relacionarnos amablemente con nuestro cuerpo y nuestras emociones, independiente de nuestra edad, género, profesión, posición social, partido político o credo religioso.

Trabajo diariamente para que la sexualidad sea mirada de un modo integral y positivo. Considero primordial que esto suceda porque la sexualidad es cotidiana y cada uno de nosotros puede ser artífice de su propia felicidad sexual.

Sueño con vivir en un mundo más amable, en el cual nos miremos a los ojos y podamos expresar libremente nuestras preferencias y creencias sexuales tan únicas y personales, sin sentirnos enjuiciados o rechazados por ser diferentes.   

Creo que no existen fórmulas ni soluciones express para ser sexualmente feliz. Esta certeza me ha llevado a promover espacios de conversación en cada lugar al que voy y en los grupos que participo tanto personal como profesionalmente. Conversando de lo que sentimos y nos pasa en la cama, es cómo podremos re-educarnos sexualmente.

Considero de vital importancia acercar el conocimiento y la información a las personas. Porque saber de sexo es salud.

«El placer es una herramienta que te ayuda a conseguir y disfrutar una vida plena, llena de sentido, para que tengas relaciones profundas y satisfactorias. El modo que tienes de disfrutar influye directamente en tu salud y vida sexual, por lo que saber gozar de la intimidad determinará la profundidad y calidad de tus relaciones.»

¿QUIERES RECUPERAR EL PLACER EN TU VIDA COTIDIANA?

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